Tardé mucho, unos años, hasta atreverme a comprar el primer aguacate. Para mi era una fruta tan exótica que, a pesar de mi pasión por guacamole, temía un desastre culinario rotundo por no saber ni siquiera que punto de madurez debería tener ni como comprobarlo. Así pasaban los años durante los cuales hubo tiempo de sobra para experimentos varios, entre los que cabe destacar mi primera tortilla que se pegó y la segunda que se rompió al darle la vuelta, pero al tratarse de patatas y huevos, materia prima bien conocida en mi tierra, no reparé en seguir probando hasta que saliese una tortilla perfecta. El aguacate seguía lejano y distante a mi realidad culinaria. Hasta que un día me apeteció preparar un aperitivo sencillo pero sorprendente, puesto que quería sorprender a quien invitaba a un copita de vino aquella tarde de domingo.
Foto: Francesc Guillamet "Tempura de aguacate por Ferran Adriá"
Anthelme Brillat-Savarín dijo una vez que un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta. Yo creo que un postre sin queso puede salir espectacular de sabroso, pero un aperitivo sin queso...hmmm. Para aquella ocasión elegí queso brie, ni demasiado suave pero tampoco fuerte y con una textura cariñosamente sedosa. El maritage de brie con fruta siempre me ha gustado y como aquellos días en todos los mercados abundaban mandarinas la decisión fue natural. Además su color parecía una clara llamada a la alegría y sonrisas cómplices. Pero faltaba algo… un ingrediente… algo con que poder hacer una delicada tempura como un toque de calor a los ingredientes fríos pero cuyo color no sufriese demasiado en el proceso de fritura (que aunque rápido a veces deja huella). Y allí me acordé de ese verde tan único con el que nos obsequia un aguacate... Un complemento perfecto del alegre naranja de las mandarinas y el sedoso crema de brie… y su sabor que no entorpecía los demás sabores proporcionando una base fina y de textura delicada pero sensual. La tempura de aguacate... para abrir el apétito. Sírvelo como brochetas pero ojo: auqnue no te parezca un plato rebuscado es tremendamente seductor... Asíque de ti depende si sigues con otros platos o... en todo caso a disfrutar.












